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La importancia de la fotografía en el diseño

Autor: admin. Publicado el 9 Abril, 2016. Categorías: Diseño, Fotografía

La importancia de la fotografía en el diseño

P.D: Esta fotografía de Álora es mía y no se ha usado como promoción del pueblo. Simplemente he creado esta postal a modo de ejemplo.

En mis artículos anteriores he tratado de explicar qué es el diseño y qué características debe cumplir un diseño web, concluyendo en ambos casos que el diseño debe ser, sobre todo, útil y cumplir unos objetivos. Básicamente, la finalidad de un cartel, un folleto o una página web es ofrecer información para atraer clientes. Obviamente trataremos de hacer un diseño llamativo para captar la atención y que dicha información resulte de interés y seduzca a los usuarios. Podemos usar sólo textos con juegos tipográficos fascinantes o reclamar la atención mediante llamativas formas, pero pocos elementos serán más efectivos, ni más inmediatos, ni más reconocibles, ni más certeros en tocar la fibra del consumidor que una buena fotografía como base principal de la información. Una fotografía puede decir mucho de un negocio y ser determinante a la hora de crear una buena o mala impresión.

La fotografía en el diseño

Todos nos hemos sentido alguna vez conmovidos ante una fotografía que captaba la esencia de un momento, seducidos por la persona fotografiada o hemos deseado probar muchos de los platos de nuestro libro de cocina favorito sólo con ver la fotografía. De hecho, veremos muchos carteles y anuncios basados principalmente en una imagen acompañada de un escueto texto. Eso es porque las fotografías nos despiertan sentimientos de una forma casi automática y solemos entenderlas en seguida porque nos ponen ante los ojos una instantánea de la realidad, idealizada o no, pero una realidad asumida desde pequeños por nuestro inconsciente, cosas que un diseño puro y un texto no suelen conseguir tan rápidamente, puesto que requieren un poco más de esfuerzo para leerlos e interpretarlos.

Sin embargo, también pueden producir un efecto no buscado: que dé una mala o una pobre impresión aunque no sea nuestro objetivo. Es frecuente ver en la publicidad o en las web de pequeños comercios, pequeñas empresas, e incluso en algunas medianas empresas, fotografías realizadas con equipos no profesionales, mal iluminadas, ante un entorno poco agraciado o con unos retoques desastrosos. No cabe duda de que han querido ahorrarse unos cientos de euros, algo en principio lógico, porque todo pequeño empresario sabe lo que cuesta ganar ese dinero y lo previsores que nos vemos obligados a ser, especialmente hoy en día. Sin embargo, deberían convencerse de que la fotografía es una inversión y no un gasto inútil. Una inversión que retornará en mayor número de visitas, en aumentar la confianza de los clientes, en ayudar a cerrar algunas ventas. ¿No te lo crees? ¿Piensas que la fotografía no tiene esa importancia? Hagamos una cosa. Recuerda algún reportaje de boda. Piensa en alguien conocido que haya tenido una de las siguientes experiencias (incluso puede haberte ocurrido a ti). ¿A que si hicieron un buen reportaje de bodas, esa pareja se lo enseña a todo el mundo? Les agrada recibir los halagos y piropos de quienes ven el reportaje y rememorar aquellos momentos tan emocionantes. Pero si no fue un buen reportaje… posiblemente no las muestren mucho y seguro que se quejan dicendo “¡cuánto dinero tirado!” Entonces, ¿por qué hay gente que piensa que las fotografías de sus productos no tienen la misma importancia? ¿Qué crees que pensarán los clientes si ven unas fotografías mal realizadas en una web?

Lo que dirá una fotografía de tu negocio

Más allá de lo que muestre la fotografía, su calidad general causará una impresión que marcará la idea que se hará un usuario sobre una empresa o un producto. Asociaremos una fotografía mal compuesta y con deficiencias a una empresa cutre y descuidada. Una fotografía mal iluminada de un plato del menú de un restaurante no resultará tan apetecible como una con buena iluminación que destaque los colores y las texturas. Si la fotografía no es muy agraciada y no tenemos referencias favorables de otras personas sobre ese restaurante, dudaríamos en ir a comer allí. Un retrato del equipo humano junto al edificio de la empresa realizado a la 1 de la tarde con el sol haciéndoles entrecerrar los ojos, logrará que los empleados parezcan menos simpáticos e, incluso, menos competentes por las muecas que se verán obligados a hacer. Esto es algo que sabe incluso un estudiante de fotografía, pero no lo sabe cualquiera que haga fotos con un móvil.

Fotografía de producto con smartphone

Fotografía sin arreglos realizada con un Motorola Moto G del 2014, un smartphone de gama media. La figura (no me preguntéis de dónde la he sacado) se fotografió dentro de una caja de luz.

Fotografía de producto con Nikon D90

Fotografía sin arreglos realizada con una Nikon D90, cámara réflex semiprofesional del ¡2008!, iluminada con flash lateral y un reflector.

Y hablando de móviles, saquemos el tema del equipo fotográfico. ¿De verdad puede pensar alguien que la cámara de un móvil de 800 € tiene la misma calidad que una simple réflex para principiantes de 600 €? 600 € dedicados casi exclusivamente a sacar fotografías frente a… ¿cuánto dinero corresponde de los 800 € de un smartphone de gama alta con antena, telefonía, internet, geolocalización, altavoces, etc., a la cámara? ¿La mitad? Apostaría a que no. Vayamos más lejos. Pongamos el móvil frente a un equipo profesional que suman, entre cámara y lente, unos 5000 €. ¿Alguien cree que la calidad puede ser la misma? Y hablo sólo del precio por no entrar en tecnicismos que no entenderían muchos. Obviamente un buen fotógrafo sacará más partido a la cámara de un móvil que un usuario normal y puede obtener buenas fotos, al fin y al cabo la fotografía requiere preparación más allá del equipo empleado, pero a final de cuentas, más temprano que tarde echará de menos las posibilidades y la calidad que le brinda su réflex, sus lentes y su flash.

Fotografía con smarphone con arreglos

Fotografía del Motorola Moto G del 2014 con arreglos profesionales en photoshop. Los tonos no son del todo naturales y es difícil o llevaría mucho tiempo conseguir los colores reales.

Fotografía de producto con arreglos

Fotografía de la réflex Nikon con los colores retocados. Con los archivos RAW, e incluso con los JPG, de la cámara es más fácil realizar los ajustes necesarios para conseguir tonos naturales y reales.

Comparativa de detalles entre las fotografías realizadas con smarphone y cámara semiprofesional

Comparativa con zoom al 100%, o sea, los tamaños reales de las fotografías. La imagen de la izquierda es la tomada con el smartphone del 2014 y la tomada con la réflex del 2008 está a la derecha. En la fotografía con la cámara semiprofesional se distinguen mejor los volúmenos y los tonos del rostro de la muñeca, no se pierden detalles y los colores son más realistas. En la fotografía del móvil podemos ver los artefactos que se crean por la interpolación debido al minúsculo del tamaño del sensor y como los colores son más planos.

Es mejor invertir en las fotografías, pero ¿puede todo el mundo?

Yo creo que la mayoría de los negocios que están establecidos y funcionan medianamente bien sí pueden. Si bien es difícil orientar sobre tarifas, porque los precios dependen de muchos factores (equipo usado, contratación de modelos, desplazamientos, elementos comprados para recrear un entorno, número de fotografías, arreglos posteriores, caché del fotógrafo, etc..), yo diría que en la mayoría de los casos que requieran un reportaje de unas instalaciones, de un grupo de personas, o de pocas decenas de productos, sin largos desplazamientos y sin equipo muy especializado (drones, grúas, etc.) costará entre los 300 y 800 €. Prácticamente, cualquier fotógrafo profesional de tu ciudad podrá hacer un trabajo más que digno sin que te cueste un riñón.

Es verdad que esta suma puede echar atrás a muchos negocios que comienzan, autónomos, etc., pero nunca está de más preguntar a los profesionales. Si entienden tu necesidad, quizá puedan encontrar soluciones viables para lo que necesitas. Eso sí, sé realista, nadie te va a dar un Mercedes Clase S por el precio de un Fiat Panda.

Otra posible solución

Hay una opción económica para decorar y acompañar a ciertos contenidos de tu web y determinados tipos de publicidad impresa: las fotografías de stock. Suelen ser fotografías de buena calidad a buen precio, porque cada una puede venderse miles de veces. Es decir, no son exclusivas y muchas veces verás la misma foto de oficina adornando el texto de “Quienes somos” de algunas empresas. Pero como es un tema del que reflexionar un buen rato de sus ventajas, desventajas y escenarios de uso, hablaremos de ello en el próximo artículo. Hasta pronto.

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